7th-50 contemporary artists: TRACEY EMIN

"Estoy al borde de un abismo, pero la vista desde aquí es excepcional"




Londres, 1963
La vida de Tracey Emin da para una biografía de lo más extensa y emocionante: su padre, infiel a su madre, convivía a la vez con dos familias; fue violada a los 13 años; a los 18 se quedó embarazada de unos gemelos a los que abortó por temorr a su familia; apareció borracha y trasnochada en una de sus primeras apariciones televisivas en UK... Estudió Diseño de Moda en el Medway College of Design, donde conocío a Billy Childish, poeta de los Medway Poets, cuya pequeña editorial -dedicada principalmente a sus autopublicaciones- Tracey dirigiría durante algún tiempo. Después estudió Impresión Maidstone Art College, etapa que a día de hoy recuerda como una de las mejores de su vida. Se mudó a Londres para obtener un MA en la Royal College of Art en pintura -años después destruiría las obras de este periodo- a la vez que estudiaba Filosofía en Birkbeck, en la Universidad de Londres. 
Fue a principios de los 90 cuando empezó a incorporarse al panorama artístico británico. Conoció a Sarah Lucas en el 93 y montó con ella una tienda en la que vendían desde camisetas hasta grabados. En el 94 tuvo su primera exposición en solitario en una de las galerías pioneras de Londres -y del mundo entero-: la White Cube, llamada My Major Retrospective. En el 95 expuso en la South London Gallery la que sse convertiría en una de sus obras más famosas -y polémicas-: Everyone I have ever slep with 1963-1995 (bajo estas líneas), una tienda de campaña cuyo interior estaba decorado con nombres y detalles de todas aquellas personas con las que había compartido un sueño. Su nombre empezaba a ser conocido.






La prensa se lanzó a su cuello al ver la tienda de campaña, entre cuyos nombres aparecía el de su hermano gemelo; Tracey decidió tomárselo a la ligera, alegando que esos críticos furiosos habían ido más allá del mero sentido literal de la frase. La obra de la young british artist, desde las primeras hasta las presentes, son siempre polémicas. Si bien sus estudios demuestran que técnica y conocimientos no le faltan, ella siempre ha decidido transgredir lo establecido, lo aceptado, lo bonito. En 1999 fue finalista del prestigioso Premio Turner con My Bed (sobre estas líneas), obra que reproducía su propia cama y con muestras de haber estado en ella: pañuelos, colillas de cigarros, preservativos, manchas, ropa interior... Y ha seguido siendo un escándalo tras otro. Temple of Diana recreaba la poco conocida bulimia de Lady Di. I´ve got it all (bajo estas líneas), una serie de fotografías en las que se ve a la artista semidesnuda reuniendo billetes y monedas sobre su entrepierna, en una representación sobre los roles de poder en sexualidad y feminidad. "Su expresividad y su fe en la representabilidad de las emociones y la subjetividad, dan cuerpo a una voz vigorosa que redefine transgresoramente los límites del sistema" apunta Uta Grosenick, editora de Taschen.





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