El cómic SÍ es cosa de mujeres

Todo empezó el pasado mes de diciembre con una lista, la de los nominados al Grand Prix del festival anual de cómic de Angoulême, el premio más prestigioso a nivel europeo de esta disciplina. 30 nombres. 30 hombres. 0 mujeres. ¿Qué había pasado? ¿Es que ninguna mujer ha creado un gran cómic en la historia? ¿Es que el certamen de Angoulême no las conoce? ¿O fue, más bien, que sabían de su existencia pero prefirieron ignorarlas? La polémica estaba servida, una vez más, y parece que serán incontables las batallas que quedan por luchar en contra del machismo laboral. Rápidamente, el "Collectif des créatrices de bande dessinée contre le sexisme" (Colectivo de autoras de cómics contra el sexismo) publicó un comunicado llamando a boicotear las votaciones de un premio injusto. Algunos de sus homólogos masculinos, como Milo Manara, Etienne Davodeau, Charles Burns, Christophe Blain y Riad Satouff decidieron apoyarlas retirándose de las votaciones. Éste último publicó en su página de Facebook: "Descubrí que estoy en la lista de nominados al Gran Premio del Festival de Angulema este año y soy muy feliz. Pero esa lista sólo incluye a hombres. Esto me molesta, porque hay muchas artistas que se merecen estar allí. Así que prefiero ceder mi plaza por ejemplo a Rumiko Takashi, Julie Doucet, Anouk Ricard, Marjane Satrapi...", por si a los expertos en cómic de Angoulême no se les ocurría ninguna.

"Porque, ¿qué mensaje recibirán las autoras de cómic actuales y futuras? Se las quiere desanimar a que tengan ambición, a continuar esforzándose. Volvemos al concepto del techo de cristal, siempre tan funesto: se nos tolera pero no quieren que seamos cabezas de cartel. ¿Las mujeres en el cómic deben permanecer en un segundo plano?", explicaban las autoras francesas en el comunicado. Sus homólogas de otros países, pero no sólo ellas, si no todas las lectoras de cómic que, a pesar de que representan el 48% del mercado internacional, por lo visto siguen siendo una leyenda urbana -"las chicas no leen cómics"-, apoyaron a las autoras francesas, contagiaron su enfado a las redes sociales bajo el hashtag #Womendobd y su caso llegó a los medios de comunicación. Hasta la Ministra de Cultura francesa, Fleur Pellerin, calificó la situación de "muy perturbadora".



Ante la críticas, el festival de Angoulême se echó atrás e incluyó en su lista a Marjane Satrapi, Posy Simmonds, Montellier, Moto Hagio, Julie Doucet y Linda Barry. Pero el 6 de enero, el festival emitió un comunicado modificando su sistema de votaciones: no habrá una lista propuesta, sino que los profesionales del sector votarán a sus propios candidatos. Y añadían que Angoulême "ama a las mujeres" pero que "no pueden cambiar la historia (del cómic)" como justificando su primera lista en la supuesta ausencia de las mujeres en la historia de la creación del cómic. Le pregunto su opinión sobre la polémica a Elisa G. McCausland, periodista e investigadora de la cultura popular desde perspectivas de género: "Sobre el cómic como sector `profundamente masculino´ te diría que no más que otros sectores. La sociedad está construida desde unos parámetros heteropatriarcales difíciles de eludir sin un proceso de deconstrucción que requiere, primero de todo, ser conscientes de que el sistema nos atraviesa a todos y a todas. Esta cuestión no solo tiene que ver con el mercado francés; en España ocurre de igual manera, al igual que en Estados Unidos, Alemania o Gran Bretaña. Podemos hacernos ilusiones y creer que puede haber un progreso, pero, desde mi punto de vista, si no abrimos en canal la estructura y vemos de qué está hecha, y a quiénes privilegia, poco vamos a hacer con parcheos. Así pues, habrá que articular cómo hacer visible lo invisible, dado que a muchos esta `normalidad´ les satisface".

Ya veremos en qué acaba toda esta polémica cuando se falle el Grand Prix. Por ahora, en sus 43 años de historia sólo le han concedido el premio a una mujer, la francesa Florence Cestac. Y por si al festival de Angoulême sigue sin venirle a la cabeza un buen cómic escrito por una mujer, aquí les dejo algunas opciones (gracias por algunas de las recomendaciones a Elisa G. McCausland).

Sally Heathcote: sufragista, de Mary M. Talbot
Púrpura, blanco y verde. Tres colores representan a la National Women’s Social and Political Union, una liga de mujeres extraordinarias que lucharon por conquistar derechos humanos que en el contexto rígido y clasista de la Inglaterra eduardiana brillaban por su ausencia. Sally Heathcote es una trabajadora doméstica al ser vicio de Emmeline Pankhurst, una de las fundadoras del movimiento. La proximidad de ese entorno comprometido y militante irá concienciando a la joven en la causa sufragista, que reclama el derecho al voto para las mujeres. La desobediencia civil, la estrategia política, el aprendizaje de la acción directa y la reivindicación a pie de calle van a dictar la trayectoria feminista de Sally, que no dudará en enfocar su vida como una carrera de obstáculos pero también de grandes logros para las generaciones futuras

Bella Muerte, de Emma Ríos y Kelly Sue DeConnik
DeConnick y Ríos -extrabajadoras de Marvel, juntas y por separado- parten de un western de aspecto clásico para, a continuación, distorsionarlo y convertirlo en algo totalmente nuevo, en donde lo inesperado se convierte en habitual. Bella Muerte es una serie que combina el realismo mágico de Sandman con la brutalidad del western crepuscular de Predicador, y ya esta primera entrega fue nominada a varios premios Eisner en 2014: Sue DeConnick como mejor guionista, Emma Ríos por mejor lápiz/entintado y mejor portada, y Jordie Bellaire en la categoría de mejor color. El primer número, de los 5 comic books de los que se compone el primer tomo, agotó su tirada inicial de 57.000 ejemplares. Este cómic se llevó el premio a Mejor obra internacional en el Expocomic 2014.

Enjambre, varias autoras
"Este libro es zumbido, es grito, es canto, es denuncia, es advertencia. Las autoras han querido reunirse esta vez para demostrar con su trabajo que no tienen nada en común, que están hartas de esa obsesión de entomólogo que tiene la sociedad, el sistema, la corriente de pensamiento imperante, llámenlo como quieran, en separar, clasificar y adjudicar a cada género su casillero estanco. Un casillero que no suele corresponder a la realidad cambiante de nuestra sociedad", cuenta la dibujante Ana Miralles, prologuista de este cómic-antología compuesto por 17 cómics y 2 relatos cortos escritos y dibujados por algunas de las mejores autoras nacionales e internacionales del momento: Ana Galvañ, Srta. M, Sonia Pulido, Lola Lorente, Míriam Muñoz, Txus García, Gally, Paulapé, María Castrejón, Susanna Martín, Pupi Herrera, Clara -Tanit Arqué, Mamen Moreu, Elisa McCausland, Alejandra Alarcón, Ana García, Raquel GU, Lydia Sánchez, MP5, Carla Berrocal, María Herreros y Cristina Durán.

Comentarios

  1. conoces a Rumiko Takahashi ?
    ella es una autora famosa de comic japones (manga).
    Ella ganó muchos ienes gracias a las ventas de sus mangas.
    (InuYasha, Ranma etc)

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