Cuando zarpan nuevos barcos de papel

La semana pasada, el diario El País publicaba un artículo sobre la complicada -y casi irresoluble- situación de crisis que atraviesan las revistas culturales. Si a la crisis del papel - ¿acaso todo el mundo prefiere las pantallas?- hay que sumarle la crisis del Periodismo -pero, ¿cuándo no ha estado el Periodismo en crisis?- y la crisis de la Cultura -  ¿qué es la cultura si no la superación y la readaptación creativa a las crisis sociales?- nos queda, como los autores del artículo titulaban, una "dura travesía de barcos de papel".

El día en que leí esta artículo me eché a temblar. Sorbía el café acartonado de la cafetería de la Facultad de Ciencias de la Información y me preguntaba por enésima vez qué demonios hacía allí si aquello a lo que me quería dedicar parecía estar condenado al fracaso. "La situación es malísima" decía Fernando Rayón, director de Ars Magazine. Y a mi se me atragantó el café en la yugular. Pero dos días más tarde acudí a un evento en la última planta invisible de la librería La Central en el Museo Reina Sofía: María de la Iglesia Mata, licenciada en Periodismo (UCM) y residente en Londres publicaba el segundo número de su revista de Arte Contemporáneo internacional BEIS. Uno se puede preguntar a qué loco se le ocurre sacar una publicación en papel y encima dedicada al arte contemporáneo. Pues María lo hizo, desde Londres, distribuyendo en España, colaborando con amigos y profesionales distinguidos del sector. Ella zarpó en un barco de papel.

Le pregunté a mi nueva directora por qué se atrevió a escribir sobre arte en papel, y ella me dijo: "el arte contemporáneo se colecciona, es físico, se toca. Yo quería una revista coleccionable, física, tangible". Ésto es quizás lo que convierte a las revistas culturales en reliquias únicas: sus piezas trabajadísimas, sus opiniones de experto, su maquetación y sus imágenes que son arte en sí mismas, y su papel suave y rugoso. La revistas culturales no son un colador de noticias diarias, para satisfacer tu sentimiento de culpabilidad para con los males que ocurren en el mundo y tu ignoras y, después de hojear y ojear, tirar a la basura.Son piezas tratadas con esmero que almacenar y consultar en tu estantería abarrotada. "Hay un largo camino por recorrer, pero todo sea por el arte y la cultura. Hay que confiar y confío en el éxito de BEIS" sonreía María acariciando la portada de un paisaje urbano de López.

Algunos barcos se hunden. Otros navegan durante décadas y llegan a toda clase de puertos antes de retirarse honrosa y triunfalmente. Nunca me han gustado las metáforas marítimas, pero si las usamos para ser pesimistas, mucho más para el optimismo. Al fin y al cabo, gracias a las crisis y los valientes avanza el mundo. Otro tema es en qué dirección.

Comentarios

  1. me parece un articulo estupendo, lleno de esperanza, la cultura ha de seguir y progresar. Enhorabuena y también a Beis

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  2. Sin apostar por el arte, no hay esperanza, no hay futuro, ni siembra ni cosecha que recoger.... Cada artista, con su trabajo diario, hace una apuesta por dar sentido a la vida. Solo el amor al arte, nos hará libres, y ver el futuro con esperanza e ilusión, aportando cada uno su granito para que este permanezca,,,,, La Crisis de la ESPERANZA.. PARA QUE EL SER HUMANO VUELVA A SER ESE HUMANO TRANSPARENTE EN SUS ACTOS Y VUELVA LA ESPERANZA POR EL SER Y NO POR EL TENER.. QUE NOS HA LLEVADO HASTA DONDE AHORA ESTAMOS....

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