Art Madrid Maestros

La primera feria de arte moderno español

Cualquiera que haya empezado a formarse en el mundo del arte se habrá dado cuenta de que llega un punto en que sabe reconocer un impresionista francés a la legua, se sabe las vanguardias históricas bien ordenadas y puede colocar nombres como Pollock, Estes o Warhol. Es el mismo momento en el que te das cuenta de un vacío y te preguntas, ¿y España? Y aparecen, faltaría más, Picasso y Dalí; con suerte Sorolla, Juan Gris y la dama Blanchard. ¿Y todos los demás? ¿Cuándo empezó la modernidad en España? ¿Tuvimos vanguardias? ¿Pintamos sólo religión como se cree? ¿Hicimos alguna innovación propia? ¿Se hizo arte durante el franquismo? ¿El arte español deja de ser interesante en Goya? Para los que se sientan identificados les aconsejo: llenad ese vacío. El arte español fue y sigue siendo espléndido, siempre un poco atrasado con respecto a sus vecinos pero que asume las innovaciones e incluso las aporta sabores propios. Hay toda una pléyade de grandes artistas en el siglo XX que nada tienen que envidiarle a nombres más conocidos. Art Madrid Maestros es una gran oportunidad para conocerlos.

Art Madrid Maestros, del 24 al 28 de abril en las Naves del Ático de la Estación de Chamartín, un rincón escondido al que se accede desde la estación de metro y renfe de Chamartín ascendiendo por unas escaleras oscuras y de techo bajo. Por primera vez en España -ya existen precedentes en otros países como la feria Frieze en Londres-, una feria de arte se centra en creadores de la época moderna, es decir, del siglo XIX y el XX. Su objetivo es acercar al público general a grandes nombres como Picasso, Tápies, Blanchard, Feito o Valdés, pero sobre todo a los coleccionistas. Piezas desde serigrafías, litografias o aguafuertes por poco más de 300 euros hasta un Tápies que oímos chivar al galerista que cuesta 300.000. Lit Ar Co ha charlado un poco con Gema Lazcano, que repite como directora de Art Madrid.


¿Cómo surgió la idea de Maestros? La idea no es nueva, llevábamos tiempo dando  vueltas a la idea de organizar una feria que recogiera el ante inmediatamente anterior al que puede contemplarse en nuestra feria de Arte Contemporáneo, y que precisamente sirviera de enlace entre el arte del S. XIX y el contemporáneo. Dando vueltas a este proyecto observamos que algunas de las ferias más importantes del mundo, como Frieze o The Armory Show ya lo hacían, organizando ferias de arte moderno, independientes de sus certámenes de arte contemporáneo. De hecho, este año Zona Maco, la feria de Méjico también ha hecho un guiño al arte moderno, con un pequeño programa de este periodo artístico en su edición del pasado mes de Marzo.

¿Necesita el público conocer el arte moderno para después entender el arte contemporáneo?  No necesariamente, pero desde Art Madrid sí pretendemos acercar al público en  general el arte de los dos últimos siglos, que para nosotros es intemporal y poco conocido. Lo que pretendemos es romper la barrera de que es un arte para coleccionistas y muy academicista, y que se perciba como un arte asequible y accesible.

El coleccionista español, ¿prefiere un Tàpies o un artista emergente? Depende mucho del poder adquisitivo del coleccionista, aunque a un mismo  coleccionista le puede interesar  tener una obra gráfica de Tapies o una obra de un artista emergente, dependiendo del momento. El coleccionista español no busca necesariamente o solamente los valores consagrados.

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Siempre es discutido cuando empieza una nueva época. En el caso de España, podemos decir que la modernidad llegó a la pintura a finales del XIX, con algunos rastros del Realismo, la relevancia de los paisajistas y, principalmente, la irrupción de los pintores luministas como Sorolla, Beruete o Regoyos, cuyo centenario se homenajea en esta feria con una selección de cuadros comisariado por Borja Salazar. Después llegó el Modernismo, el auge catalán con el arte Noucentista y pintores como Nonell, los regionalismos con nombres tan importante como Romero de Torres o Zuloaga. Llegó el influjo tardío de las vanguardias, y dio creadores en el Cubismo como Picasso (que realizó toda su obra de este periodo en Paris), Juan Gris o María Blanchard, y el Surrealismo, con el insuperable Dalí, Miró y Óscar Domínguez. En 1925 llega la modernidad a Madrid con la Exposición de los Artistas Ibéricos y la cultura fluye en focos como la Residencia de Estudiantes y la Universidad Complutense. La Escuela de Vallecas, con sus recogidas de ramas y tierra de Palencia y Alberto Sánchez que les llevan hasta el cerro testigo, dura hasta 1936. Con la desgracia de la Guerra Civil y el triunfo de los rebeldes, la instauración del franquismo provocó una diáspora en el panorama artístico que acabó en distintos puntos de Europa, Estados Unidos y América Latina. A pesar de todo, en los años 40 se abre la Academia Breve de la Crítica de Eugenio d´Ors y aparecen grupos neovanguardistas como Grupo Pórtico, Escuela de Altamira y Dau al Set. Grandes escultores como Julio González y Gargallo se alzan como maestros del vacío escultórico. El año 1957 es clave en el arte español porque aparecen los grupos Parpalló, Equipo 57 en Córdoba y El Paso en Madrid (Canogar, Feito, Saura, Chirino...) , y son además los años del informalismo y Tápies. Antes de la llegada de la democracia, Equipo Crónica recogieron y castellanizaron el pop-art norteamericano con las obras primero conjuntas y luego individuales de Manolo Valdés y Rafael Solbes. Murió el dictador, llegó la Movida, y esa es ya otra historia...

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