La decadencia italiana

O de cómo los políticos destruyen la cultura.


"Senza il tuo aituo in Italia potrebbe mancare qualcosa"; o lo que es lo mismo: "Sin su ayuda, algo de Italia podría desaparecer". Es el eslogan de la fundación Cittaitalia, una organización de ciudadanos que trata de concienciar a sus vecinos italianos de la decadencia que sufre el país. Y todo por culpa de unos políticos que consideran que no merece la pena invertir dinero en cultura en el país que tiene el mayor número de bienes tutelados por la UNESCO. Realmente, sensibilidad parece ser lo último que se le pide a un político.




Italia se cae a pedazos. No existe frase más acertada que ésta. Se desmorona. Pronto hará un año del derrumbe de la Schola Armaturarum (Escuela de Gladiadores) de la ciudad de Pompeya. Las paredes se vinieron abajo porque no había presupuesto para restaurarlas. La vergüenza de Italia. La vergüenza internacional. Más de 170 ayuntamientos, 134 empresas culturales, 16 asociaciones nacionales además de regiones, provincias y universidades se sumaron a las huelgas y protestas en favor de la cultura. Pero Berlusconi, por aquel entonces, estaba metido en un interesante lío de faldas con la tal Rudy. Este año, hace tan sólo unos días, parte del muro que rodea Pompeya se derrumbó, pero Berlusconi volvía a estar ocupado mirándole el trasero a la primera ministra danesa. Volvió la vergüenza y la alarma. Y otra vez, las fuentes oficiales dijeron que fue "por las filtraciones de agua". ¿Qué se espera de un gobierno extremista que opina que la Divina Comedia no vale para nada?


Pero no sólo Pompeya se cae a pedazos. Una de las ciudades que mayor número de turistas recibe anualmente -unos 20 millones- está al borde del abismo: Venecia. De la que Truman Capote dijo "Es como comerse una caja entera de chocolate relleno de licor de una sola vez". De la que Thomas Mann dijo "Bella lisonjera y ambigua, la ciudad mitad fábula y mitad trampa". Un estudio alertó del grave deterioro que sufren los palacios y puentes de La Serenísima. Al río caen pedazos enormes que se desprenden del Puente de Rialto; las fachadas de los palacios señoriales están cubiertas por telas blancas de obras inacabadas o anuncios de perfumes y joyas. Y no, una vez más la subida de mareas no es la única culpable del deterioro de los edificios de la Plaza de San Marcos y el Ala Napoleónica entre otros;Renata Codello, directora de los Bienes Arquitectónicos y Paisajísticos de Venecia denunció el daño que los recortes drásticos en Cultura están haciendo en la ciudad. Y es que las financiaciones a Cultura se han reducido un 40% de 2001 a 2011 durante la gestión de Berlusconi, de 2.386 a 1429 millones de euros. Para ser que el desprendimiento de la famosa piedra del Palacio Ducal en 2007 no fue suficiente para el gobierno italiano, y es que ésto viene de largo: "Desde la primera década del siglo pasado hasta finales de los ochenta, no ha habido ningún mantenimiento en un aparato arquitectónico tan complejo", observaba la directora, poco simpática para los actuales políticos. Para concienciar a la población del grave peligro que corre la ciudad, así como para reunir fondos para su rehabilitación, se unieron la fundación Venice in Peril y la editorial de arte española Ivory Press; pidieron la colaboración de catorce fotógrafos de renombre mundial que tomasen fotografías de la ciudad eterna que luego fueron donadas a una edición con la que Ivory Press comisarió una exposición de Real Venice para la Bienal de Venecia de 2011. Una edición de cada portafolio se subastará el 3 de Noviembre en Phillips de Pury y los originales recorrerán entre 2012 y 2013 el mundo entero. 


Y siguiendo con los desastres arquitectónicos, los recortes públicos en patrimonio cultural han llevado hasta el punto de que empresas privadas hayan comprado monumentos. Efectivamente, el Coliseo. Diego della Valle, dueño de la zapatera Tod´s, gestionará la imagen y el alquiler del monumento romano fuera y dentro de Italia a cambio de costear su restauración. Este contrato se mantendrá durante 15 años prorrogables, y mientras duren las obras Tod´s será la voz única que decida sobre la comunicación y derechos de comercialización del Coliseo. Todo con el alegre beneplácito de Silvio Berlusconi, el arquitecto elegido a dedo por el Ejecutivo Roberto Cecchi y su superior Mario Resca, exconsejero delegado de McDonald´s Italia, que más o menos vale lo mismo que el anfiteatro romano. Con acuerdos como éste, las diez o doce empresas privadas italianas que redirigen su marketing al mundo cultural se están haciendo de oro con la venta de entradas, imagen internacional y alquiler de áreas. 


Y no vamos a cerrar este grito de auxilio sin hacer mención a otros derrumbes culturales que parecen pasar más desapercibidos. De manera rápida podemos enunciar el que mafiosos excarcelados sean guardas de museos; se despida a casi la mitad de los trabajadores empleados en el mundo cultural y se rebajen los sueldos y doblen los horarios de los pocos que quedan; se cierran teatros y bibliotecas por ausencia completa de presupuestos públicos. Y ya puestos, la censura, porque la Liga Norte derechista se dedicó a retirar de varias bibliotecas públicas la obra de Roberto Saviano Gomorra, que denuncia las mafias de la empobrecida región sur italiana y la corruptela y permisividad de los políticos. El secretario provincial de Preganziol -media hora desde Venecia, 15.000 habitantes- decía a los medios: "Los libros de ese escritor los habrá comprado la precedente administración de izquierdas. Mejor meterlos en el sótano, a lo mejor algún ratoncito se los roe".


El vivo retrato de la política italiana y de algunas de las creaciones más singulares de la Historia de la Humanidad a su merced.

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