Lectura: DESAYUNO EN TIFFANY´S (T. Capote)

Título: Desayuno en Tiffany´s. 
Autor: Truman Capote
Tipo de texto: Novela.
Editorial: Anagrama
Sinopsis: Holly Golightly es, quizás, el más seductor personaje creado por este maestro de la seducción que fue Truman Capote. Atractiva sin ser guapa, tras rechazar una carrera como actriz en Hollywood, Holly se convierte en una estrella del Nueva York más sofisticado; bebiendo cócteles y rompienso corazones. parece ganarse la vida pidiendo suelto para sus expediciones al tocador de los restaurantes y clubes de moda, y vive rodeada de los tipos más disparatados, desde un mafioso que cumple condena en Sing Sing y al que visita semanalmente, hasta un millonario caprichoso de afinidades nazis, pasando por un viejo barman secretamente enamorado de ella.


Arranco esta larga lista de lecturas recomendadas, una nueva cada viernes para visitar la librería durante el fin de semana, con la que es una de mis novelas preferidas, obra maestra del que si es mi autor más querido: Desayuno en Tiffany´s de Truman Capote. No comentaré nada de la película, ya que las adaptaciones aquí no competen -además de ser horribles en la gran mayoría de las ocasiones; ésta, aunque no horrible, es un buen ejemplo de una mala adaptación, aunque Hepburn es perfecta-; aquí sólo habrá literatura, literatura y más literatura - y de la de calidad-. Desayuno en Tiffany´s es, probablemente, uno de los mejores ejemplos que existen sobre cómo se puede llevar a cabo una pieza literaria magistral en menos de 100 páginas (97 páginas en la editorial Anagrama), cuento que deberían aplicarse algunos contemporáneos que sólo están satisfechos si sus novelas ocupan más de 400 páginas y cuestan casi 50 euros. En tan pocas páginas, Capote embauca al lector con su prosa inigualable, siempre fresca, ágil y elegante, tres adjetivos perfectamente atribuibles a su protagonista: Holly Golightly; este personaje, perfectamente definido y de actitud justificada a lo largo de la narración -viva esos autores que no describen a sus personajes diciendo «Fulanita es rubia, simpática y le gustan los animales»; escribir ficción es dramatizar- , se trata de una mujer joven, alocada, terriblemente despistada, con una cara dura asombrosamente seductora; una belleza independiente y misteriosa que consigue reunir a la flor y nata de los hombres neoyorkinos en su pequeño piso casi sin amueblar, sonriente y con un protocolo muy particular, pero en la realidad terriblemente sola e incómoda en un lugar que nunca es el suyo. La verdadera naturaleza -aprenderos este término- de Holly dista mucho de lo que ella pretende mostrar al mundo exterior. Capote tiene la asombrosa capacidad de hilbanar escena a escena para que los lectores conozcan a Holly tal como lo hacen los personajes del libro: al principio, la joven dicharachera y preciosa; si ahondamos más, una mujer asustada y perdida, siempre alerta, siempre distante, víctima de un pasado complicado. Pero el narrador de esta historia no es Golightly -otro gran acierto de Capote-, sino su nuevo vecino, aspirante a escritor, al que ella siempre llamará Fred en recuerdo de su hermano. La historia contada por este narrador cercano en primera persona -yo digo ¡viva! por todos los escritores que nos negamos a utilizar el narrador omnisciente- se centra en los pasajes en los que el jóven "Fred" está con Holly; es decir, mantiene en silencio partes de la vida de la mujer que envuelven al personaje en un halo indescifrable. Así, no sabemos de Holly sólo lo que nos dicen, sino que tenemos que esforzarnos en ir construyendo en nuestra mente una mujer a través de sus múltiples retazos y, sobre todo, a partir de sus silencios. Junto a los personajes y al narrador, dos de los ejemplos maestros de esta novela, también querría comentar la naturalidad con la que Capote desarrolla el curso de la narración. Ésta empieza en el presente para luego a través de un flash back bebiendo en la barra de un bar -que recurso más genial- ir contando la historia poco a poco, tal como el personaje la vivió, como un dulce y punzante recuerdo. 
Y un pequeño ejercicio para el final: con todo lo que habéis leído, ¿quién es el PRTAGONISTA de esta historia, "Fred" o Holly?


Truman Capote, en una imagen de archivo.




Os dejo algunas perlas de Capote de postre:
«Todo fracaso es condimento que da sabor al éxito»
«La disciplina es la parte más importante del éxito»
«Que una cosa sea verdad no significa que sea convincente, ni en la vida ni en el arte»
«La diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción tiene que ser coherente»

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