Y esa... ¿quién coño es?

No se violenten por tamaña palabra. Si yo les digo que me encanta la obra de Jenny Holzer, la de Magde Gill, la de Carrie Mae Weems y la de otras tantas, lo más seguro es que me respondan lo mismo: y esa... ¿quién coño es? Son artistas, grandes artistas, invisibilizadas por su condición de mujer. No es tanto que no pudiesen formarse en Bellas Artes ni exponer en galerías por ser mujeres -aunque a muchas de ellas fue lo que les pasó-, si no que los manuales de Historia del Arte y los medios de comunicación hayan decidido olvidarlas. Y después de la pregunta,contestarán: yo es que Frida Kahlo y poco más... 

¿En qué circuito deberíamos movernos para no pasar por encima a estas grandes artistas? Ésta y otras muchas -también "¿quién coño es?"- fueron las preguntas que se hizo María Bastarós cuando era estudiante de Historia del Arte. ¿Por qué apenas había mujeres en su programa académica? ¿Cómo iban a animarse las artistas, pero también las gestoras, críticas, comisarias, etc. a ser grandes profesionales del arte si por lo visto en la Historia prácticamente ninguna mujer lo había sido? Mentiras. De esas que se mantienen durante siglos. No están todas las que fueron. No lo estarán hasta que se revise la historia artística y se rehagan los manuales académicos. 

Por ahora, acciones como la de Bastarós han tomado la delantera. Ella creó QuienCoñoEs, un proyecto enfocado a recuperar a todas esas grandes artistas injustamente olvidadas a través de charlas, pegadas masivas de carteles, elaboraciones de fanzines...  Reescribir la Historia desde la acción presente.

- Cuéntanos, ¿en qué consiste "¿Quién coño es?”?
La verdad es que no tengo muy claro qué es, y estoy muy a gusto con esa indefinición. A grandes rasgos, se trata de una iniciativa que toma como base la crítica feminista y el arte, pero es sumamente fluida, mutante, y no sigue unas líneas formales precisas. Uso QuiénCoñoEs para construir muy diversos tipos de eventos, acciones en el espacio urbano, en el ciberespacio, textos, conferencias… Así, a ese eje vertebral le van surgiendo distintas ramificaciones, crea sinergias y reúne a personas que, desde multitud de frentes, tenemos un objetivo común.

- ¿Cuándo y por qué surgió esta iniciativa?
El inicio de QuiénCoñoEs se remonta a mayo del 2015, hace ya casi un año. Yo estaba concluyendo mi segunda etapa de formación reglada, la Licenciatura de Historia del Arte, y aunque emocionalmente me sentía muy vinculada a la universidad, a la par me sentía muy decepcionada con ésta. Yo formaba parte de asambleas feministas y era muy activa dentro del movimiento a nivel local -que en Zaragoza tiene grupos muy valiosos como Feminismo Unizar, Febrero Feminista o la propia Asamblea Feminista- y fue un poco inevitable que acabara encauzando las reivindicaciones feministas hacia el ámbito universitario. En el temario de Historia del Arte se hacía poca o nula alusión a la mujer dentro de la esfera del arte, al margen de tres o cuatro nombres propios que ya forman parte de la historia canónica, como Mary Cassat o Frida Kahlo. En el resto de casos las mujeres se veían reducidas a un papel pasivo -como musas, amantes etc- y nunca activo, un hecho que tampoco se comentaba o cuestionaba dentro de las aulas y que naturalizaba una historia del arte exenta de la creatividad de mitad de la población. Ante esto, se me ocurrió elaborar una serie de carteles con biografías de mujeres artistas y un pequeño párrafo en el que explicaba los objetivos de dicha acción. Imprimí ochenta copias en A3 y empapelé departamento, facultad y calles aledañas a la universidad con ellos. En el departamento duraron muy poco ya que fueron arrancados -por los propios docentes, me temo- pero en el resto de espacios tuvieron gran repercusión y fueron muy difundidos en red a través de la página de Facebook que creé a tal efecto. Comenzaron a llegarme muchos mensajes de mujeres deseosas de colaborar, así que subí todos los archivos a Mediafire y ellas los descargaron desde sus casas, los imprimieron y empapelaron con ellos sus barrios, universidades etc. Una semana tras el comienzo de la acción, tenía dos mil seguidorxs en Facebook, cientos de mensajes, peticiones de entrevistas y una gran red de apoyo en el ciberespacio.


- Como estudiante de Historia del Arte -y lo mismo se podría preguntar a las estudiantes de Bellas Artes-, ¿sentiste que las mujeres están infrarrepresentadas en tu sector?
A nivel de docencia, diría que la cosa está bastante equilibrada, lo que es en cierta medida antinatural ya que en las aulas hay un 90% de alumnas, de modo que esto debería traducirse en una mayor presencia en el profesorado. El problema más urgente es la falta de perspectiva de genero y el eurocentrismo del propio temario, bibliografía etc. Es como si la universidad se mantuviera completamente aislada de las demandas sociales contemporáneas, cosa que dice muy poco en favor de lo que se supone debería constituir un centro de conocimiento en constante evolución. El saber, si se estanca, deja de suponer un enriquecimiento intelectual y se convierte en una suerte de fe, cuyos supuestos se asimilan y reproducen sin ser juzgados desde el pensamiento crítico, un fenómeno que debería ser antagónico a la experiencia educativa. 

- ¿Crees que en el panorama artístico actual nos encontramos en una situación más igualitaria?
Creo que, dado que todo lo presente se asienta sobre un pasado tradicionalmente machista, es muy difícil hablar de igualdad hoy en día. El orden patriarcal, aunque actualmente cuestionado desde muchos ámbitos, sigue estructurando nuestra sociedad y afecta a todas las manifestaciones culturales. Muchas mujeres y colectivos trabajan hoy en día para visibilizar este hecho y poner en valor la obra de las mujeres artistas del pasado y del presente, lo cual debería conducir a una de-construcción del discurso hegemónico y a la creación de nuevos discursos más abiertos, moldeables, que acojan los terremotos con sed de aprendizaje y se abran a la crítica, en lugar de permanecer impermeables ante las voces desde la otredad.

- ¿Cómo podría promoverse la igualdad desde y para el mundo del arte?
A nivel institucional -podríamos hablar ahora de la validez de la existencia de las propias instituciones, que al fin y al cabo ejercen como autoridades del saber, marcan la agenda y desarrollan una labor vertical obviamente criticable- los museos y las galerías deberían centrarse en adquirir obras de mujeres, revalorizar éstas para así acabar con la brecha salarial, y promover la crítica post-colonialista y transfeminista desde sus discursos. Sin embargo, y dado que el problema es de una naturaleza mucho más profunda, es el núcleo de éste -el patriarcado- el que debe ser reconocido, tenido en cuenta y atacado, ya que cualquier acción a nivel más superficial supone sólo una pequeña tirita sobre una herida infectada que cada día se abre un poco más y fagocita toda iniciativa que pretenda cuestionarlo. La base de una igualdad efectiva se halla en la educación por parte de progenitores, docentes y cuidadores en la infancia, en los estímulos exteriores al núcleo familiar como la publicidad, el cine, la televisión etc, por lo que el feminismo -o más bien toda la sociedad- nos hallamos ante un reto muy complejo sin cuyo reconocimiento es imposible lograr un avance real.

- ¿Qué acciones has llevado a cabo desde "¿Quién coño es?" para visibilizar a mujeres artistas? 
Al margen de la campaña urbana a base de carteles, se han realizado campañas en red, vinculando quiéncoñoes con otros colectivos, compartiendo enlaces, eventos, creando un podcast comunitario de bandas de mujeres, visibilizando la obra de creadoras contemporáneas a través de distintas convocatorias, elaborando una publicación física gracias al trabajo de redactoras que han aportado sus conocimientos con gran valía, y actualmente -aún en gestación- estoy preparando un festival junto a varias chicas, a fin de dar protagonismo a la música, el arte, los fanzines y los discursos elaborados por mujeres desde el feminismo.


- Háblanos un poco de tus fanzines...
El primer fanzine salió en septiembre del año pasado y fue una experiencia muy enriquecedora. Me apetecía que QuiénCoñoEs evolucionara y se diversificara, y, a fin de no tener que modelar mi discurso en base a prerrogativas externas, decidí elaborar un fanzine, que es la forma de difusión de información más independiente con la que contamos. Hice una convocatoria y llamé a unas cuantas amigas -así comienza toda revolución feminista, “llamando a unas cuantas amigas”- y salió una publicación que es una autentica joya (y no me da apuro decirlo porque no me estoy echando flores, no fue un trabajo individual sino el fruto de una colaboración colectiva muy bien avenida). El primer número reúne las aportaciones de la antropóloga y gestora cultura Ana Quintana, las activistas Melanie Aliaga, Mónica Cano y María Añover, la fanzinera Laura Dalmau , la ilustradora Inés Ballesteros y la diseñadora Geraldina Barrera, que hizo un trabajo increíble con la maquetación. Habla de ciencia ficción feminista, collages, riot grrrls, transfeminismo, crítica al binarismo de género, el papel del arte en el espacio público… 
Hace pocas semanas salió el número dos, con nuevas aportaciones por parte de redactoras a las que aún no tengo el placer de conocer en persona, pero de cuyos artículos he aprendido mucho, como es el caso de Nuria Rey y Beatrice Champigneulle. Además, la artista Mónica di Francesco colaboró con una ilustración increíble para el artículo “La obra literaria de Monique Wittig: guerrilleras, cuerpos descantes y monstruas”, de la filósofa Mónica Cano.

- ¿El arte contado desde la perspectiva de las mujeres artistas es diferente? ¿Hemos perdido, históricamente, en todas las artes, una parte de la creación: la femenina?
Desde luego, hemos perdido un enorme corpus artístico elaborado por mujeres, ya sea a base de obstaculizar o negar su acceso a la educación, reducir su capacidad de maniobra al ámbito del hogar, encorsetarlas en matrimonios y maternidades alienantes, incluso inoculando en ellas mismas ese ego maltratado del que habla la teórica Germaine Greer, que mina la iniciativa, independencia, creatividad y autosuficiencia al género y constructor social “mujer”. 
Un ejemplo que me gusta nombrar por su contemporaneidad es el de la Bauhaus, considerada una de las escuelas más rupturistas del SXX, cuyo fundador, sin embargo, estableció que las mujeres debieran pasar una serie de pruebas de acceso más restrictivas, a fin de que el porcentaje de alumnado masculino fuera mucho mayor. Además, Gropius decidió que las alumnas debían ser enviadas al taller de tejeduría una vez concluidos los cursos de formación común, a pesar del deseo de muchas estudiantes de formarse en arquitectura, escultura etc. Así que en efecto, hasta la escuela considerada más transgresora por la historiografía canónica, nos ha robado un patrimonio de incuestionable valor.

- ¿Qué mujeres artistas admiras?
Ahora mismo me interesa mucho el arte en su vertiente más política y performática, que tiene sus principales expresiones en América latina, con la obra de Lorena Woffler o Regina José Galindo, claras herederas de Ana Mendieta y su crítica constante a la cultura de la violación y la mirada patriarcal. También me estoy adentrando en el mundo del afrofuturismo a través de artistas como Wagenchi Mutu o Jeannette Elhers, y me interesa mucho el papel de la ciencia ficción, la utopía y el cyborg como estructuradores de nuevas propuestas con lecturas políticas feministas, por lo que la obra de Marina Núñez me resulta muy atractiva y estoy deseando documentarme en profundidad y hacer un artículo al respecto.

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