¿Interesa la Cultura a los políticos españoles?

Y bien, ésta es la conclusión que he sacado después de los 100 minutos de debate. No han mencionado ni en una sola ocasión la palabra cultura. Nada. Como si la base de la sociedad, la creación más rica de la Historia de la Humanidad, no fuera de su incumbencia. Quizás no lo sea. Quizás al señor Rubalcaba y al señor Rajoy la cultura les de igual. Quizás cuando el moderador Campo Vidal ha citado a García Márquez se hayan preguntado "¿y ese quién es? ¿un jugador de fútbol?". A saber. Yo casi prefiero no saber lo que pasa por las mentes iletradas. Miedo me da.


Por suerte, vía twitter he visto que muchos -artistas, escritores, periodistas y público en general- nos preguntábamos una y otra vez por qué no mencionaban la palabra cultura; lo cual demuestra que, a pesar de lo que los líderes bipartidistas creen, hay gente a la que sí que le interesan las Artes. Somos pocos, esa es la tristeza, así que nuestra voz poco importa. ¿O quizás deberíamos tomarlo como ventaja e ignorar a éstos políticos que no nos representan y proteger y fomentar la cultura por nuestra cuenta? En estos momentos envidio tanto a países como Dinamarca, Islandia o Alemania...


Y bien, ya que estos dos líderes políticos no han informado de Cultura, yo os traigo algunas de las -pocas- propuestas culturales que incluyen sus programas. Los comentarios están abiertos a elegir cuál os convence más.


PP
Dedica 3 páginas de las 222 de su programa a hablar de Cultura bajo el lema "Cultura: creación, libertad y herencia". Íntegro de su programa:

La cultura española es una de las más dinámicas del mundo. Es reflejo de libertad, conocimiento y creación. 450 millones de personas se desenvuelven en la cultura en español. Somos herederos de un acervo lingüístico y artístico plural que ha dado lugar a manifestaciones de prestigio internacional.
La revolución tecnológica ha afectado profundamente al mundo de la cultura. Ni las instituciones ni los instrumentos culturales dependientes de la acción política han estado a la altura de este reto.
La cultura afecta tanto al ocio como a la inteligencia competitiva de una sociedad moderna en todas sus manifestaciones: editorial, musical, cinematográfica, de artes escénicas y plásticas, y de conservación del patrimonio.
El ámbito cultural español ha sido objeto en los últimos años de una política subvencionadora e ineficiente. El aumento de la demanda de bienes culturales no se ha visto acompañado por una actuación pública que haya incentivado la iniciativa y la dinamización del sector. España carece hoy de una estrategia eficaz de difusión y consolidación de su industria cultural.
OBJETIVOS
España debe establecer un modelo cultural que facilite una sociedad creativa.
Queremos unas instituciones culturales de excelencia. Desarrollaremos un marco de coordinación competencial para las políticas culturales fomentando entornos de red e intercambio cultural.
Impulsaremos decididamente el mecenazgo como soporte activo de los emprendedores culturales y de la innovación creativa, restituyendo a la sociedad su protagonismo y sustituyendo la trasnochada estrategia de la subvención. Facilitaremos un entorno legal que mejore la protección de nuestro patrimonio cultural. Promoveremos una protección de los derechos de propiedad intelectual que permita la innovación y el desarrollo de nuevos modelos de negocio. Es fundamental incorporar definitivamente nuestras industrias culturales al nuevo entorno digital.
Integraremos toda la política cultural en una acción transversal, que coordine su dimensión educativa, industrial y exterior.
Haremos de la cultura un elemento vertebrador y de cohesión de todas las comunidades autónomas, fortaleciendo la colaboración institucional entre las distintas administraciones competentes para evitar duplicidades y disfuncionalidades.
Incidiremos en las enseñanzas artísticas como parte intrínseca de los currículos escolares. Impulsaremos la colaboración entre universidades y grandes centros culturales.
Optimizaremos los recursos y priorizaremos las necesidades de conservación y mantenimiento del patrimonio natural, histórico y cultural español para transmitir la mejor herencia, también en este aspecto, a las generaciones venideras.
Haremos de la cultura uno de los componentes esenciales y más visibles de la marca España. Impulsaremos las sinergias entre industria, turismo, cultura y acción exterior para crear una verdadera plataforma de difusión del patrimonio y la cultura de nuestro país. La lengua española es un instrumento global que nos permite intercambiar talento y conocimiento con millones de personas en las principales economías y construir más redes y de mayor calidad en todo el mundo.
Desarrollaremos una estrategia de cooperación con los países iberoamericanos que nos permita explotar y rentabilizar las oportunidades económicas y estratégicas asociadas a la lengua y la cultura en español.
Impulsaremos la conmemoración de los grandes acontecimientos históricos y culturales, como el bicentenario de la Constitución de Cádiz de 1812.
MEDIDAS
  1. Promoveremos una acción cultural coordinada con la proyección exterior que proporcione a España una plataforma de visibilidad global y facilite la promoción internacional de la cultura en español.
  2. Impulsaremos el mecenazgo para que tanto particulares como empresas se involucren en la financiación y promoción de la cultura, sustituyendo progresivamente el actual modelo basado en subvenciones.
  3. Suprimiremos el canon digital y lo sustituiremos por nuevos modelos de gestión y retribución de la propiedad intelectual, más justos y equitativos, basados en el uso efectivo. Reforzaremos el marco legal para la protección de la propiedad intelectual e industrial.
  4. Promoveremos la modernización de todas las instituciones públicas culturales, como los museos, con el fin de extender las mejores prácticas y potenciar su gestión, haciéndolas más transparentes y eficaces.
  5. Fomentaremos la protección de todas las manifestaciones artísticas tradicionales que sean parte de nuestra cultura, como la tauromaquia.
  6. Haremos del acceso a las bibliotecas, los archivos y la lectura uno de los motores de la sociedad de la información y del conocimiento.
  7. Impulsaremos actividades vinculadas a la promoción de la música, el teatro y el cine español. Abordaremos un nuevo marco para el desarrollo de las artes escénicas, con especial atención a los centros artísticos nacionales y a los centros de producción.
  8. Revisaremos las cuestiones referentes a la formación y mejora del ejercicio profesional. Desarrollaremos medidas para el reconocimiento artístico y social de los trabajadores de las artes escénicas, la música y la danza.
  9. Prestaremos especial atención a los cambios que internet está produciendo en el mundo de las industrias culturales, favoreciendo las transiciones que se operan en este nuevo marco de la globalización.
  10. Diseñaremos, en colaboración con la iniciativa privada, políticas realistas y efectivas que garanticen la sostenibilidad de los numerosos equipamientos culturales distribuidos por toda la geografía nacional.
  11. Impulsaremos las redes de circulación y comercialización de los productos culturales, con el objetivo de definir un mercado integrado, que multiplique las posibilidades de las empresas culturales más allá de sus comunidades de origen.
PSOE
Dentro de la sección "Los motores del cambio: Innovación, Nuevas Tecnologías, Ciencia y Cultura" dedica menos espacio que el PP a una subsección llamada "Cultura y contenidos digitales". Íntegro del programa:
La cultura española es una de las grandes culturas del mundo, es un factor que refuerza nuestro legítimo orgullo como país y que fortalece nuestro prestigio una economía sana y competitiva internacional: disponemos de un enorme patrimonio monumental, histórico y artístico; el español es hablado por 500 millones de personas en el mundo; nuestros creadores y artistas han gozado históricamente y gozan en la actualidad de reconocimiento mundial; nuestras empresas culturales son líderes en el contexto internacional hispanohablante.
Desde 2004, la política cultural del gobierno socialista ha puesto en valor, por vez primera, el aspecto económico de la cultura española, de nuestras Industrias Culturales y Creativas que suponen un 4% de nuestro PIB y generan 750.000 puestos de trabajo de alta cualificación. Sólo nuestro sector editorial supone un 1,4% del PIB.
Las industrias culturales y creativas han de jugar un papel muy relevante en el nuevo modelo productivo post crisis, basado en la economía del conocimiento. Tienen, además, un elevado potencial de creación de empleo de calidad, ya que la aplicación del factor trabajo en el sector es superior a la media y no precisa elevadas inversiones.
(...)
4.4. Cultura y contenidos digitales
La cultura, en todas sus manifestaciones, ha sido siempre un poderoso instrumento de cambio social. La inclusión de nuestros compromisos en materia de cultura dentro del grupo de factores que propician el cambio económico, en ningún caso supone ignorar el valor que en sí mismo tiene el disfrute de la cultura. Para los socialistas, el apoyo a la diversidad de las expresiones artísticas, la defensa del patrimonio cultural, la apuesta por democratización del acceso de los ciudadanos a las manifestaciones culturales, son responsabilidad de los poderes públicos que trascienden la mera dimensión económica. La rentabilidad de una política cultural es, por encima de todo social.
Sin embargo, estamos convencidos de que la cultura posee un enorme potencial para generar riqueza económica. La mercantilización de la cultura es una amenaza que hay que combatir, pero ello no puede llevarnos a ignorar la capacidad que la cultura tiene para mejorar las condiciones materiales de vida de las personas.
Por ello, manteniendo nuestro compromiso con la protección del patrimonio cultural y reafirmando la defensa de los derechos de los creadores, los socialistas proponemos un conjunto de medidas dirigidas a incrementar la participación en el PIB de las industrias culturales y creativas, a generar empleo en el sector; a favorecer la transformación del sector de las industrias culturales y de la creación, el acceso de todos los ciudadanos a la cultura y a la creación; y a reafirmar a la cultura española como una de las grandes culturas del mundo. En consecuencia proponemos: una economía sana y competitiva
  • Reformar el actual marco de propiedad intelectual para sustituir el canon digital actual y establecer un nuevo modelo de protección, equilibrando los derechos de usuarios y creadores teniendo presente las iniciativas europeas en esta materia.
  • Crear una Agencia de Propiedad Intelectual, con participación de las Comunidades Autónomas, para integrar en un único organismo los diferentes aspectos de la gestión pública de la Propiedad Intelectual.
  • Reformar la Ley de Mecenazgo para incentivar las aportaciones privadas a las instituciones e iniciativas culturales. Entre otras medidas se equiparará el tratamiento dado a las aportaciones realizadas por las personas físicas con el que se dé a las personas jurídicas.
  • Impulsar la aplicación de un tipo de IVA reducido del 4% a todos los formatos de libro, incluido el libro digital.
  • Reforzar el Plan Integral de Apoyo a las Industrias Culturales y de la Creación, con especial incidencia en la formación de emprendedores, en la internacionalización, en el reforzamiento del tejido empresarial y en las facilidades de financiación, con el objetivo final de impulsar el cambio de modelo de negocio que el sector precisa.
  • Impulsar el autoempleo entre los creadores artísticos, así como la creación de sociedades laborales y cooperativas que aglutinen toda la cadena de valor de las artes: creación, producción, distribución y exhibición.
  • Promover a través de las instituciones culturales públicas la nueva creación artística en todas sus manifestaciones, para ello los centros de creación, bibliotecas y museos darán prioridad al desarrollo de talleres, residencias, coproducciones y todas aquellas actividades que faciliten la materialización de nuevos proyectos.
  • Fortalecer las sinergias entre dos sectores en los que España es líder mundial, el turismo y la cultura, con una línea específica de promoción del turismo cultural, favoreciendo la diversidad y calidad de la oferta.
  • Reformar la Ley de Patrimonio Histórico para dar cabida a nuevas formas de patrimonio cultural surgidas en los últimos años, tales como el patrimonio cultural inmaterial, el subacuático o el paisajístico.
  • Proseguir con el Plan de renovación de los museos nacionales y de titularidad estatal.
  • Crear el Centro Nacional de Fotografía y Artes Audiovisuales.
  • Continuar con el Plan de construcción de infraestructuras culturales, particularmente bibliotecas, consensuando con las CCAA la incorporación al Plan de municipios de gran tamaño distintos de las capitales de provincia.
  • Consensuar con el conjunto del sector del libro un plan viable de apoyo a las librerías minoristas para garantizar la pluralidad de la oferta editorial, incorporando en ella la oferta digital.
  • Favorecer la coproducción cinematográfica e impulsar el rodaje de películas extranjeras en España.
  • Impulsar un Plan de Digitalización de las salas cinematográficas en colaboración con las CCAA y con el sector de la distribución y de la exhibición.
  • Mejorar la financiación, pública y privada, de la producción cinematográfica.
Una especial referencia a las lenguas españolas
La diversidad lingüística es una de las mayores riquezas culturales de España. Para los socialistas, el respeto a esta diversidad desde todas las Administraciones Públicas ha sido, y seguirá siendo un principio irrenunciable.
El papel del gobierno de España es fundamental para la defensa del plurilingüismo en todo el Estado. El conocimiento de las lenguas oficiales en los territorios bilingües hace que los derechos de los ciudadanos, su comunicación, su convivencia y su libertad estén más garantizados. Es bueno que el conjunto de españoles lo valore positivamente, haga suya esta riqueza y la defienda como propia. Invertir en valorar las otras lenguas españolas no es una inversión intangible: es una apuesta a favor de la educación, de la igualdad de oportunidades, de la cohesión social, del bienestar personal y colectivo y del respeto mutuo. El plurilingüismo además también genera valor económico. Por ello, manifestamos la necesidad de defender, proteger e impulsar los sistemas educativos de nuestro país que, en las diferentes Comunidades Autónomas garantizan que al término de la educación obligatoria nuestros jóvenes conozcan perfectamente tanto la lengua castellana como el resto de lenguas cooficiales, también españolas.
Una economía basada en esa materia prima inagotable que es el conocimiento debe considerar la lengua como un activo estratégico de primer orden. En este sentido merece una especial mención la capacidad de riqueza que encierra el castellano.
Dentro de poco, en el mundo habrá 500 millones de hispanohablantes, que estarán distribuidos en gran número de países y en varios continentes. El español, como instrumento de comunicación y de creación cultural, se ha convertido, a través de las industrias culturales, en una formidable fuente de desarrollo económico.
Desde su creación, hace ya 20 años, el Instituto Cervantes se ha consolidado como un poderoso agente de difusión de la lengua y la cultura española. El aumento constante del número de personas que han obtenido el Diploma de Español como Lengua Extranjera (DELE) es un buen indicador de esta magnífica labor. Nos comprometemos a consolidar su papel difusor de la cultura española, así como a mantener el impulso en el exterior del conocimiento de las lenguas cooficiales del Estado, y de las culturas que en ellas se crea.
UPyD
El programa de 50 páginas de UPyD se articula en once epígrafes, el décimo de ellos dedicado a "Cultura". Íntegro del programa:
10.1 – Propiedad intelectual

363 - Nueva Ley de Propiedad Intelectual adaptada a la era digital que defienda la cultura y su difusión como bien social, y que devuelva el control de sus derechos tanto a los creadores como a los usuarios, dejando de criminalizar el aprovechamiento de nuevas tecnologías y volviendo a priorizar los derechos fundamentales.
364 - Dominio Público: legitimarlo como espacio para la creación amateur o como opción gratuita de promoción a la creación profesional, priorizando el registro de obras descatalogadas. Potenciará el acceso a los fondos digitales del procomún (como los de RTVE), con empleo prioritario de licencias copyleft y software libre en la eAdmon.
365 - Derogación de la llamada “Ley Sinde” y de los monopolios de las Sociedades de Gestión Colectiva de derechos de autor. Incentivar y flexibilizar el mercado de patentes y licencias, evitando la concentración industrial excesiva de los derechos en manos de oligopolios y grandes corporaciones.
366 – Se abrirán nuevas opciones a la gestión del derecho privado de copia (copyright). La compensación por copia privada se hará mediante fiscalidad especial y no mediante canon o cualquier otra tasa gestionada por particulares.
367 – Creación de dos plataformas de creación:
a) - Plataforma de pago para la creación profesional de aquellas obras bajo licencias copyright o copyleft sobre las que se paga por uso, tarifa plana o cualquier otro acuerdo entre agentes;
b) - Plataforma de contenidos gratuitos para licencias copyleft para las obras cuyos derechos de autor se hayan extinguido y pasado al procomún, y para obras de autores que deseen incluirlas en el dominio público por cualquier razón.
368 – Reorganizar las sociedades de gestión de derechos en:
a) - Sociedades de gestión colectiva sin ánimo de lucro, financiadas por cuotas de sus socios;
b) - Sociedades de gestión colectiva o individual con ánimo de lucro, proveedoras de servicios de gestión, auditoría y promoción;
c) - Red de entes dependientes del Ministerio de Cultura, con funciones de gestión y conservación y divulgación de los fondos de Dominio Público, preferentemente digitalizados.
(...)
10.3 – Política cultural
379 – Eliminar la duplicidad de las subvenciones y ayudas a las industrias culturales ahora concedidas por diversos ministerios para el mismo fin, evitando las duplicidades de procedimientos y el difícil control de la gestión y las cuentas. Tramitar y obtener la financiación necesaria a través del Instituto de Crédito Oficial ICO, creando una línea específica.
380 - Integrar el Instituto Cervantes en el Ministerio de Cultura dada la naturaleza de sus funciones, que deben de estar integradas en el conjunto de las actividades culturales de Estado.
381 - Liquidar la Alianza de las Civilizaciones, integrando sus funciones en instituciones culturales ya existentes, eliminando la duplicidad y la redundancia, así como las contrataciones arbitrarias y el aumento del gasto.
382 - Los fondos del 1% del presupuesto de obras públicas dedicado a inversiones culturales deben ser administrados por el Ministerio de Cultura, las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos con criterios de racionalidad y transparencia, dedicándolos a restauración de BICs y compra de obras de arte de autores vivos.
383 - El IVA de los libros electrónicos tendrá el mismo tipo superreducido (4%) que se aplica a los libros en soporte físico, bajo el criterio de neutralidad en la competencia.
IU
En su programa de 83 páginas Izquierda Unida - Los Verdes articulan los temas políticos en diez ejes de los cuales el noveno trata de cultura, bajo el epígrafe "'Propuestas para una Cultura y Comunicaciones Libres". Íntegro de su programa:
Sin libre acceso a la cultura y a los medios de comunicación, el ser humano no es ni será libre. Una ciudadanía sin cultura es fácilmente manipulable.
Las grandes corporaciones tienen la llave de los modernos medios de comunicación y son también los dueños del ciberespacio. Por ello es esencial garantizar el pluralismo y el libre acceso a la cultura como garantía de la igualdad de oportunidades.
El proceso de “globalización” impone su hegemonía cultural. La cultura es la segunda actividad económica en EEUU después del armamento y se ha consolidado como la materia de estrategia económica e ideológica de primer orden. La mejor forma de hacer frente a ese “imperialismo cultural e ideológico” es potenciando la base creadora y la divulgación de las obras de nuestro entorno cultural, fortaleciendo la protección de los creadores y facilitando al máximo que la ciudadanía se eduque y disfrute de las obras que portan nuevos valores.
La cultura es el cimiento de una sociedad libre y por ello desde Izquierda Unida consideramos fundamental promover enérgicamente la creación, así como la difusión del conocimiento y de la cultura para que lleguen al conjunto de la población y cumplan así su labor emancipadora.
En este sentido y dado que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), y en especial Internet, son hoy un elemento esencial para esa difusión, nos situamos expresamente fuera de la falsa e interesada guerra entre “creadores” e “internautas”. Quienes defendemos una cultura libre, democrática, popular y crítica necesitamos colocar en la misma trinchera a los creadores e investigadores y a quienes van a disfrutar de su trabajo. Aunque parezca una obviedad, cabe recordar que para que pueda haber la máxima distribución de cultura tiene que poderse crear contenidos culturales (libros, películas, teatro, música...) en condiciones de plena dignidad. Y para que la cultura cumpla su esencial función social es muy positivo que tenga la máxima difusión sin que el acceso a ellas esté limitado por brechas económicas o sociológicas.
1. CULTURA EN LIBERTAD Y DIVERSIDAD
Desde IU reclamamos más tiempo de ocio y una cultura de acceso gratuito; una comunicación entendida como “servicio público” y el acceso efectivo a una información libre y plural. Frente a una política oficial de escaparate cultural, de exhibición de la cultura, de privatización del patrimonio arquitectónico y cultural; frente a la complacencia ante la penetración norteamericana en la industria y el comercio musical y audiovisual, la colonización de la programación televisiva y el deterioro de la televisión pública, contaminada por la “telebasura”, IU se compromete a desarrollar una cultura de cambio, creativa, moderna, descentralizada y participativa; una cultura de paz y solidaridad, defensora de la diversidad cultural en un entorno respetuoso con las diferencias. Una cultura basada en el patrimonio del pasado, la memoria histórica y el conocimiento en la sociedad de la información. Y a promover una política de Libertad de Expresión y Creación sin censuras y mediante una política de libre acceso de toda la ciudadanía a los bienes culturales.
Por ello proponemos:
• Avanzar en la transparencia pública de los criterios empleados para la política de subvenciones, adquisición y contrataciones.
• Programa de apoyo a la diversidad cultural, con dotación presupuestaria específica.
• Promover el conocimiento e intercambio de las diversas lenguas y culturas de los pueblos de España entre todos sus habitantes, y regular el uso de las lenguas oficiales en las instituciones públicas estatales.
• Poner a disposición del público nuestro rico patrimonio cultural, que incluya desde los planes de rehabilitación, hasta una legislación que frene la especulación, los usos que deterioren el patrimonio y el expolio del mismo, aplicando una política policial y penal contra el comercio ilegal y la destrucción de nuestro patrimonio cultural, artístico y arquitectónico.
• Potenciar la creación y la investigación artística, científica y técnica, dedicando mayores recursos y estableciendo una relación no “clientelar” entre los poderes públicos y los creadores e investigadores. Las subvenciones públicas no deben aplicarse en función de los resultados comerciales.
• Crear espacios articuladores de los distintos movimientos culturales. Desarrollar políticas sectoriales de apoyo a la música, la danza, la pintura, la escultura, los museos, las salas de exposiciones, el teatro, el cine, los contenidos audiovisuales, el circo, todo tipo de deportes y los espacios públicos de ocio y entretenimiento.
• Reforzar la red de teatros y su cooperación estatal e internacional. Apoyo fiscal a los Cafés musicales. Potenciar la creatividad, producción y actuación de los cantautores abriendo nuevos espacios en el circuito de la cultura, de los municipios y en los medios audiovisuales de comunicación.
• Llevar a cabo una campaña continuada de fomento de la lectura. Desarrollar una red de bibliotecas y mediatecas públicas.
• Crear una Mediateca pública estatal modelo de archivo integral de la cultura, de consulta libre, descentralizada y gratuita.
• Acceso libre y gratuito a todos los museos y al patrimonio arquitectónico y cultural; a las mediatecas y bibliotecas públicas, hemerotecas, fonotecas, filmotecas y mediatecas.
• Frente a la precariedad laboral del sector del Espectáculo, proponer a los sindicatos representativos de los trabajadores la negociación de un Convenio Marco para promover el pleno empleo, hacia una jornada semanal máxima de 35 horas. Estatuto laboral y fiscal del creador y del actor y artista, mejorando sus derechos sociales, condiciones de vida y de trabajo.
• Apoyo al cine español y otras obras audiovisuales: frente a la invasión de producciones norteamericanas,defender y potenciar la excepción cultural europea. Proteger y promover las culturas nacionales del país con medidas económicas, fiscales y políticas, potenciando la creación propia de contenidos para los medios de comunicación, cine y televisión, fijando cuotas mínimas de pantalla y garantizando el apoyo de TVE al cine español y europeo.
2. CERRAR LA BRECHA DIGITAL
Hoy la red ofrece instrumentos fundamentales para la cultura y en general para la ciudadanía. Las movilizaciones sociales fomentadas en internet entre otras razones hacen que la brecha digital suponga una quiebra social que excluye a sectores importantes de la sociedad de una parte importante de su ciudadanía. Situamos esa brecha en torno a cuatro ejes: brecha de clase social (la renta condiciona el acceso a las tecnologías), de género (la red sigue siendo un espacio mayoritariamente masculino y el analfabetismo digital afecta más a la mujer), de edad y la brecha entre la ciudad y el mundo rural.
Por ello, del mismo modo que la II República puso en marcha las misiones pedagógicas para atajar el analfabetismo, hoy nuestra propuesta es poner en marcha misiones cibernéticas que tengan como fin romper la brecha digital en esos cuatro ejes para extender lo que hoy es una condición necesaria del pleno ejercicio de ciudadanía.
3. POR UN NUEVO MODELO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL Y POR LA LIBRE DISTRIBUCIÓN DE LA CULTURA
Vivimos en una época en la que los avances de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han democratizado y amplificado el acceso a la información y a la cultura. En algunos aspectos, también han democratizado el acceso a los medios de producción, provocando que en muchas profesiones (especialmente en los mundos editorial, audiovisual y musical) el trabajador, creador o artista tenga a su disposición medios a los que antes solo tenían acceso grandes empresarios.
Por otra parte, este avance ha hecho que entre en crisis irreversible el modelo de industria clásico en muchos campos. Estos se basaban en la necesidad de un soporte físico para transmitir obras e ideas, así como la necesidad de crear una red de distribución para que esos llegaran al consumidor/ciudadano. Fue bonito mientras duró. Se ha acabado. Internet ha convertido este modelo en obsoleto. Básicamente, se ha eliminado a los intermediarios (editores y distribuidores) y se está facilitando el contacto directo entre el creador y el consumidor de su obra.
• Apostamos por la democratización de la comunicación y la cultura, por gestionar de forma pública los derechos de autor, por el software libre y por una política cultural que apoye a los creadores desde la base y difunda las artes entre todos los niveles de la población, pero muy especialmente entre los colectivos y territorios menos favorecidos económica y socialmente.
• Proponemos cambiar profundamente el modelo vigente de propiedad intelectual pues el vigente, concebido en un principio para proteger el trabajo del creador individual, se ha convertido principalmente en un instrumento de maximalización del beneficio de grandes empresas de carácter multinacional y dificulta el acceso al conocimiento.
• En este sentido creemos que la vigente Ley de Propiedad Intelectual queda desubicada y obsoleta por dos razones fundamentales:
• La actual ley reconoce cuáles son los derechos de los autores y deja en manos de entidades privadas la recaudación de los mismos. En la práctica hay un oligopolio de facto en el que solo unas pocas empresas tienen capacidad para recaudar eficientemente estos derechos (SGAE y CEDRO). Esta situación privilegiada hace que sean ellas las que deciden las reglas del juego. No hay funcionamiento democrático ni transparente en estas empresas y su naturaleza privada les obliga a tener como objetivo principal el buscar el máximo beneficio económico, por encima del interés y la voluntad de unos autores la mayoría de los cuales ni siquiera llega a ver el dinero de los derechos que se han recaudado en su nombre.
• Los derechos de autor que marca la ley tienen la naturaleza y el carácter de irrenunciables. Hoy en día muchos autores abogan por la libre distribución de sus obras gracias a Internet y las TIC, puesto que consideran que es la mejor forma de que su obra y sus ideas lleguen a su público. Se han construido movimientos sociales como el Software Libre y alternativas legales como las licencias Creative Commons que buscan la colaboración comunitaria y la libre circulación de obras y ideas como forma de que ganen autores y consumidores. Los únicos que no ganan en esta situación son los obsoletos intermediarios. Pero la irrenunciabilidad de los derechos provoca que sean las entidades de gestión de derechos las que tomen decisiones sobre la obra de un autor: los organizadores de conciertos benéficos ven como la SGAE le exige el pago de los derechos de autor del músico que vaya a actuar aunque este actúe de manera. Los gestores de centros culturales ven como se les pretende cobrar por artistas que son activistas de Creative Commons y otras licencias de distribución libres, etc.
• Se utiliza al creador como escudo humano de los intereses de estas empresas que han quedado obsoletas. El interés del autor siempre fue y siempre es el de llegar a su público, no el de ser parte de una industria y una red de distribución.
Por todo ello, partiendo de que queremos un sistema que proteja los derechos de los autores y autoras, que son quienes crean obras de música, literatura, cine, teatro, artes plásticas, etc., pero que, al mismo tiempo, de las mayores facilidades posibles para que esas obras puedan llegar a la ciudadanía, consideramos que IU debe:
1. Impulsar la derogación de la actual Ley de Propiedad Intelectual y elaboración, de manera participativa con todos los actores implicados, de una nueva ley que:
- Derogue el actual modelo de recaudación de derechos mediante entidades de gestión privadas. Creación de una entidad pública de Gestión, con presencia en todo el Estado, cuyo objetivo sea el de dar el servicio adecuado y no el lucro.
- Asegure la adecuada contribución de los operadores de telecomunicaciones y de las industrias de Tecnologías de la Información a la justa remuneración de los creadores, para que esta no se base en un sistema como el canon digital que penaliza indiscriminadamente a los ciudadanos independientemente del uso que estos den a soportes y dispositivos digitales y electrónicos.
- Reconozca las alternativas al “copyright” tradicional, como las licencias Creative Commons, y deje en manos del autor la cantidad de derechos sobre los que quiere licenciar su obra, así como la capacidad del autor de renunciar a estos derechos.
2. Garantizar la libertad y la neutralidad de la red frente a los intentos del lobby de la SGAE y sus aliados políticos por coartarlas. En este sentido se exige la derogación de la llamada “Ley Sinde”.
3. Favorecer la difusión de libro electrónico, reduciendo su precio y favoreciendo que se digitalicen las obras literarias y científicas que sean de dominio público. En este sentido las Administraciones Públicas deberán apoyar iniciativas similares al Proyecto Gutenberg con obras escritas en todas las lenguas oficiales del Estado y las editoriales hacer lo propio con obras descatalogadas.
4. Apoyo de IU al movimiento del Software Libre (open source). Establecer como obligatorio el uso de software libre (en su mayoría gratuito) en todos los ordenadores y medios informáticos oficiales en todas las Administraciones Públicas. Urge la presencia obligada de software libre en todos los ordenadores y medios de uso escolar: no queremos que se eduque a nuestros escolares para ser clientes de Microsoft o Apple, ni nos parece de recibo que se sigan pagando costosas licencias con dinero público cuando tenemos alternativas gratuitas y mejores al alcance. Impulsar una oposición total del Estado Español, en la Unión Europea, a los intentos por impulsar patentes de software cerradas: favorecen el mantenimiento de los monopolios e impiden el compartir los beneficios de la investigación.
5. Proponemos la reforma de la Ley General de Telecomunicaciones de 2003 para garantizar el acceso a Internet como un derecho de toda la ciudadanía, derogando asimismo la exclusividad de las empresas privadas de telecomunicaciones para proporcionar acceso a internet, facilitando la creación de empresas públicas (por ejemplo de carácter municipal que faciliten el acceso inalámbrico a la red a sus vecinos y vecinas).
6. Proponemos una Ley General de la Comunicación Audiovisual que garantice el reparto de las licencias entre el servicio público, las iniciativas sociales y los negocios audiovisuales, de manera que los tres sectores puedan disponer de radios y televisiones de cobertura municipal, autonómica y estatal. Reconocimiento en la nueva ley de los medios del tercer sector (como las radios libres y comunitarias).

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